//25 de noviembre: Día de la no violencia de género

25 de noviembre: Día de la no violencia de género

Lic. A. Victoria Giacomini

Esp. en niños, adolescentes y familia.

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MP83440

 

El 25 de noviembre se conmemora anualmente desde 1981, el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer o día de la no violencia de género. Además de ser un día de sensibilización y denuncia contra la violencia ejercida sobre las mujeres en el mundo, es un reclamo de políticas en todos los países para su erradicación.

Les propongo hacer un poco de historia para poder pensar un “más allá” de lo instalado, de “lo dicho”, e indagar el ¿por qué de estas mujeres golpeadas? ¿Qué ocurre con LOS géneros? ¿qué ocurre con estos hombres que callan hasta la muerte a las mujeres? Y sobre todo ¿qué ocurre con el amor?

Esta fecha, 25 de noviembre, nos recuerda el movimiento feminista latinoamericano que en 1981 se alzó en conmemoración a la fecha en la que fueron asesinadas, en 1960, las tres hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa) en República Dominicana. Fueron tres hermanas que se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Hablemos entonces de la voz de la mujer, aquella mujer que se expresa, que habla, contradice, trabaja, aquella que sostiene, que de a poco se desprende de “la mujer de la ilusión” (Ana María Fernández, 1993).

Es así como las significaciones imaginarias sociales instituidas tienen una perdurabilidad mayor que las transformaciones que se operan dentro del periodo histórico que legitiman. Mucho han cambiado la práctica de las mujeres (y muchos hombres) los últimos 50 años, muchas nuevas prácticas de mujeres son resignificadas socialmente o aun por ellas mismas desde los organizadores de sentido que establecen los mitos de la feminidad. Pero aun así queda un resto, aquello que naturalizado durante tanto tiempo demarcó espacios, posiciones y “subjetividades”, una violencia invisibilizada, legalizada que constituye todavía hoy muchos espacios públicos y privados.

Es entonces y desde aquí que nos preguntamos ¿Qué ocurre con estos hombres que violentan hasta la muerte a las mujeres? Que encarnan en sí mismos la ideología del poder sobre otros, de la manipulación y la apropiación.

Desde el psicoanálisis, Jessica Benjamín en sus escritos nos enseña, que la dificultad de ver a la mujer como un sujeto autónomo, de reconocerla así, inhibe el lenguaje, ya que aparece como innecesario, si el objeto está dentro no hace falta articular palabra para que atienda. Pero el objeto está afuera, y la frustración consecuente con este hecho, la imposibilidad de “dominarlo” por entero, produce el paso a la actuación: la violencia. Como señala la autora “si fracasa el reconocimiento, hay dominación”.

No se es uno sin el otro, uno es con el otro, uno se construye en el reflejo del otro, con el semejante en tanto dueño de la palabra. El discurso femenino ha comenzado a hablar, cada mujer es efecto y consecuente de este decir, haya dicho o no, de ahí los actos.

Es así como esto nos hace pensar en esta voz que se alza para hablar, para gritar, para demarcar y construir, el acceso a este lenguaje que hace visible todo aquello que transcurría en lo oscuro de lo privado, que lucha por no ser acotado, velado a la necesidad de otros, tomar la palabra para poder decir, poder contar su historia desde su mirada y formar de esta manera “otras” subjetividades, otras elecciones, es así que aparece esta nueva dicotomía entre libertad y dominio, el pasaje de ser objeto para pasar a ser sujeto, sujeto de deseo, sujeto hablante.

Son estas nuevas mujeres (sujetos) las que luchan por ser reconocidas, luchan por sobrevivir…