//El calvario de los cajeros automáticos Banco Provincia

El calvario de los cajeros automáticos Banco Provincia

Ayer por la mañana fué poco menos que improbable realizar alguna operación en alguno de los seis cajeros automáticos que posee la banca estatal provincial en la tradicional esquina de Pellegrini y Rivadavia.

Vanos eran los intentos de un empleado por dar explicaciones a un público que, en algún momento se contaba en número de más de treinta personas, muchas de las cuales son mayores, jubilados de la provincia, que, siendo cautivos de esta banca que cada vez evidencia mas distancia con el cliente, deben realizar varios trámites y descuentos para cambiar a la banca privada.

En esta nueva ola que pugna por imponer el autoservicio, la banca on-line, etc. lo único que deja en evidencia es que a la banca poco y nada le interesa la suerte de sus clientes, habida cuenta que, se necesitaba recorrer la consulta de varios empleados para saber que pasaba o porque no operan todos los días los cajeros con la regularidad que deberían ofrecer, y nadie estaba enterado de nada, dando la impresión que uno hablaba con empleados de librería.

Total es que esta ronda de consultas terminó en el nivel gerencial, donde no había tiempo para recibirnos y evacuar la consulta.

Es bueno hacer la salvedad, que estas desatenciones o desprecio por los clientes que soportan pacientemente, la descompostura de los cajeros, la falta de dinero, la caída del sistema, etc. no es responsabilidad exclusiva de sus empleados, pero sí, si uno que es ajeno conoce esta situación que lleva tiempo manifestándose, cuánto mas lo debe saber su gerente.

Es una pena que, la misma comunidad del Banco Provincia no esté atenta a este tipo de situaciones, ya que en algún momento, se impulsó seriamente la idea de su privatización, en la década del 90′ y fué su público en general, su cartera de clientes, la misma que soporta pacientemente este calvario, la que hizo una firme resistencia para que la banca quedara en la provincia.

A veces, y en muchas circustancias, ayuda mucho tener memoria.

 

Sergio F. Nieli