//Premio para investigador chivilcoyano

Premio para investigador chivilcoyano

Se trata de Mauricio De Marzi, investigador del CONICET y docente. Es asesor de la Asamblea por el Agua de Chivilcoy.

El investigador del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Luján (UNLu), Mauricio De Marzi, integra un equipo de profesionales que se hizo acreedor al premio Juan A. Domínguez 2018, de la Academia Nacional de Farmacia y Bioquímica por el trabajo: «Desarrollo de nanopartículas porosas para aplicaciones en nanomedicina».

Entre otras actividades en nuestra ciudad, Mauricio De Marzi es asesor de la Asamblea por el Agua de Chivilcoy.

El objetivo es la promoción de la investigación científica en las ciencias farmacéuticas y bioquímicas. Participan trabajos de investigación en Ciencias Farmacéuticas y Farmacológicas, Ciencias Biológicas, Bioquímicas, Biofísicas y Naturales; y Ciencias Aplicadas a la Salud Humana.

El texto de la premiación señala:

“La Comisión de Premios y Distinciones de la Academia Nacional de Farmacia y Bioquímica, basada en los dictámenes de los jurados designados para entender en el Premio ‘Juan A. Domínguez 2018’, ha determinado otorgar dicho premio al trabajo: Desarrollo de nanopartículas porosas para aplicaciones en nanomedicina´. Los autores son: Mitarotonda R., Tapia I., Giorgi E., De Marzi M., -Fiszman G., Desimone M.”.

«El tema del trabajo y los resultados exhibidos son de alto impacto en las Ciencias Farmacéuticas con potenciales aplicaciones con distintos ingredientes farmacéuticos activos y en distintas áreas terapéuticas».

La institución

La Academia Nacional de Farmacia y Bioquímica se fundó el 12 de agosto de 1856, la entidad madre de la Academia, la Asociación Farmacéutica Bonaerense, que fuera reconocida oficialmente poco después por un decreto del 10 de setiembre de la Provincia – Estado de Buenos Aires.

Sus objetivos fueron claramente científicos – profesionales y resultaron paradigmáticos para otras entidades que abordaban distintas disciplinas del quehacer científico, profesional y cultural en el país. Por eso es justicia considerarla como la entidad científica – profesional existente, que se continúa en nuestra Academia, más antigua del país y la segunda en América con tal carácter.