Farmacias de turno
Diciembre 3, 2020

Esa vieja costumbre de cambiar nombres

Si bien el espíritu de los tiempos se transforma habría que pensar sobre esa costumbre de cambiar nombres a lo que ya está nominado, hábito practicado por todos a través del tiempo.

Esa vieja costumbre de cambiar nombres

La ciudad alberga múltiples lugares con sentido persistente en el tiempo, lugares icónicos con una identidad y reserva de memoria. Y eso no es algo trivial. Así nos referimos a la zona de la España, la Moreno, la 9 de Julio, el barrio de la Colón, de la Belgrano, Mitre o Varela y también de la Rivadavia (quizás para los más jóvenes del parque Infantil). Cada una con sus propias características e historia.

Los geógrafos sostienen que los sentidos del lugar se desarrollan desde la experiencia de los individuos y esos sentidos invaden la vida cotidiana pues la identidad humana presupone la identidad de un lugar. Cuando hablamos de identidad nos referimos a los atributos de un lugar, los rasgos que lo caracterizan frente a los demás. Es una construcción realizada a lo largo de su historia. La identidad y la diferencia es un juego permanente en la cotidianidad comunitaria donde el vecino construye su pertenencia con el contexto y se ve reconocido en él.

El barrio de la Rivadavia existe y se le adeuda su historia. Fue objeto en el pasado de cierta marginalidad con su espacio circundante. Su centro, la plaza Rivadavia relegada, un lugar casi descampado con un busto olvidado y algunos árboles. Zona baja, del entubamiento, feos olores, el antiguo Lago Las Rosas, lugar que alojó circos. Ahora, zona de colegios y también alberga una parque infantil que la revitalizó y convocó publico pero mantuvo su nombre.

Indudablemente no ha sido una zona mimada ni tiene el carisma de otras, tal el caso de la España, carece de poemas, no es fotogénica, pero existe desde 1866 en que se proyectó la nomenclatura de calles y plazas. En el diseño del primitivo plano del pueblo se reservó en el extremo de las avenidas axiales 4 manzanas para plazas con distinta suerte, una de ella la Rivadavia.

Si bien la actualidad nos interpela que ello no sea en desmedro de la identidad barrial.

Un vecino de la Rivadavia.

Mirta Santucci.

3-XII-20