Como continuará el aislamiento post 30 de agosto? Farmacias de turno
Septiembre 6, 2020

Gracias Monseñor.

Recordatorio y agradecimiento a Monseñor Radrizzani, por el Ing. Eduardo De Lillo

Gracias Monseñor.

El desempeño de un cargo público suele estar acompañado por la posibilidad de conocer personas más allá de su función en la sociedad y a veces es posible profundizar esta relación  “un poco más”.-    

En este caso me referiré a la actitud del recientemente fallecido  Monseñor Agustín Radrizzani  cuando fuimos a pedirle regularizar la situación en la que se encontraba el Jardín de Infantes “Camilo Latapié”.-   

Me desempeñaba como Director de Educación y una gestión directa del Sr Intendente nos concertó un encuentro en la Sede del Arzobispado en la ciudad de Mercedes a la que concurrí con la entonces Directora del Jardín Sra Alejandra Montenegro y la Docente Silvina Chale.   

El edificio estaba con altas carencias de mantenimiento pero además no tenía regularizado su comodato y otra serie de cuestiones que complicaban la continuidad de la institución educativa.-  

Casi con pudor explicamos lo que se estaba haciendo, expusimos nuestras ideas con total libertad y le pedíamos que se ceda el edificio por un período de cinco años para llevar adelante la transformación que soñábamos.-    

Nos escuchó con gran atención y al final nos sorprendió porque fue su iniciativa la que llevó la cesión del edificio a un período del doble de lo solicitado ya que confiaba plenamente en lo que le proponíamos y que quería acompañar la decisión de que “ese lugar sea siempre un Jardín de Infantes”   tal como lo expresó.-    Por su iniciativa el comodato se acordó en 10 años.    

Si este momento fue sumamente grato y sorprendente no me resulta fácil describir el que se produjo pocos días después cuando vuelvo al Arzobispado para que Monseñor Agustín nos firme el convenio y la autorización para realizar obras de ampliación. 

Fui solo ya que pensé que rápidamente lo firmaba y me volvía.    Gran error.- Me atendió en su despacho durante más de una hora, charlando de temas generales, entre ellos de política. Me despidió con su bendición y un regalo “que pocos tenían”: un calendario de una edición limitada con la imagen de la Virgen de Luján destinado a mi Sra ya que le había comentado que se desempeñaba como catequista.-   

En esta breve relación sentí que hablaba con “un amigo”.  Un ser franco, sencillo, con un fino humor, que nos contó parte de su vida y pasión y que nos brindó su generosidad en un emprendimiento que era más entusiasmo que realidad.   

Hoy es una realidad.   Monseñor Agustín tiene mucho que ver en la realización de este proyecto.-   Descanse en paz.